Cadenas chapados en oro
Cadena larga de plata de ley 925 chapada en oro – 81 cm con eslabones redondos
(1 nota)
Lleve un símbolo de protección, esperanza y confianza con este elegante conjunto de la Virgen Milagrosa chapado en oro de 24 quilates. Compuesto por un colgante y unos pendientes a juego, realza la célebre imagen de la Virgen Milagrosa con un acabado luminoso y refinado.
Perfecto tanto para las grandes celebraciones cristianas como para el uso diario, este conjunto es un magnífico regalo para una Primera Comunión, Confirmación, Bautismo, cumpleaños o para cualquier persona que desee llevar siempre consigo a la Virgen María.
Características técnicas:
Acero inoxidable chapado en oro 24K – Peso: 11 g – Colgante: 34 × 20 mm – Pendientes: 16 × 12 mm.
Este conjunto de la Virgen Milagrosa en acero inoxidable chapado en oro 24K combina la belleza de una joya refinada con una de las representaciones marianas más queridas por los cristianos. El colgante ovalado y los pendientes a juego destacan la imagen de la Virgen María con un brillante acabado dorado que realza tanto un atuendo cotidiano como uno más elegante.
Resistente y cómodo, este conjunto está diseñado para acompañar su vida de fe durante muchos años.
Desde las apariciones de la Rue du Bac en París en 1830, la Virgen Milagrosa invita a los creyentes a confiar en Dios, vivir con esperanza y perseverar en la oración. Llevar su imagen es una forma discreta de expresar la fe y de conservar un recuerdo diario de su amor maternal.
Este conjunto se convierte así en una joya cargada de significado, ideal para regalar o para llevar con devoción.
¿Este conjunto es adecuado para una Primera Comunión?
Sí. Su elegancia y su simbolismo mariano lo convierten en un regalo perfecto para una Primera Comunión, una Confirmación o un Bautismo.
¿Puede llevarse todos los días?
Sí. Fabricado en acero inoxidable chapado en oro 24K, está diseñado para un uso frecuente manteniendo su elegancia.
¿Qué representa la Virgen Milagrosa?
La Virgen Milagrosa recuerda el mensaje de confianza, oración y esperanza transmitido por María durante las apariciones de la Rue du Bac. Es un importante símbolo de fe y devoción mariana.